PUBLICACIONES

http://lucesenlasminas.com/

lunes, 19 de febrero de 2018

CRÓNICA DE TIEMPOS OSCUROS por Luis Jesús Llaneza González (4)




En la segunda mitad del siglo, bajo el reinado de Felipe II, comienza a denotarse el interés del Consejo Real por establecer normativa que regule las explotaciones mineras y aporte al erario público los fondos que le son debidos. Fruto del mismo serán las pragmáticas de 1559 y 1563, y principalmente, las Ordenanzas de 1584, (22 de Agosto), para el descubrimiento, labor y beneficio de las minas de oro y plata, azogue y otros metales. Por esta legislación se regirá de hecho la minería española durante cerca de tres siglos, con las pequeñas modificaciones, de detalle, dictadas posteriormente. En sus 84 órdenes, se conceden la libertad de descubrimiento y beneficio a cualquiera persona que las descubra y registre y cumpla las condiciones señaladas en dichas ordenanzas (plazo de tres meses para el inicio de su explotación y obligaciones marcadas para su laboreo), así como el abono de una cantidad al Rey, conforme al metal extraído y condiciones del mismo, señalado de modo muy prolijo y tratando de cubrir la totalidad de posibles situaciones so pérdida del derecho de explotación al considerar abandonado el minero.
Se determinan, también, las dimensiones de cada registro (orden 23: “… este tal goce de ciento sesenta varas de medir por la vena en largo y ochenta en ancho”), la obligación de que la mina esté en laboreo (orden 37: “…que todos sean obligados a tener sus minas pobladas, por lo menos con cuatro personas cada una mina o pertenencia”), a mantenerlas en buen estado, evitando sus inundaciones y hundimientos (órdenes 40 y 41). Asímismo, en las ordenanzas 49 a 52, ambas incluidas, se establecían diversas sinecuras a las que podían acogerse los empresarios mineros, tales como el aprovechamiento de maderas, el consumo de pastos, el derecho a caza y pesca y la utilización de los cursos de agua, de montes, ríos y praderías próximas a las minas, de propiedad pública, de forma totalmente gratuita. 

miércoles, 14 de febrero de 2018

CRÓNICA DE TIEMPOS OSCUROS por Luis Jesús Llaneza González (3)



De estas calendas  (1437) es el documento por el que se arrienda por cuatro años la venta del azabache de las cuatro sacadas de Asturias a Juan de Amandi. Y la merced al doctor Maldonado de Talavera, en 1475, de los derechos del diezmo viejo y alcabala sobre el hierro que se labrase en las herrerías de Asturias, la cual se revocará años después.
Durante el siglo XVI, aparecen las primeras referencias escritas correspondientes a la minería asturiana. La razón de este hecho se debe, principalmente, a la obligatoriedad de solicitar el permiso, privilegio, de explotación conforme a la legislación vigente, y consecuente reflejo en las cédulas reales que autorizan a los particulares solicitantes el beneficio minero correspondiente. La documentación pertinente, recogida en el archivo de Simancas (Valladolid) y que el capellán Tomás González, incluye en su “Registro y relación general de minas de la Corona de Castilla” son la fuente, el testimonio prácticamente único, que permite el conocimiento de este periodo (5).
La primera noticia, digna de crédito (6), respecto a la existencia de hornaguera en Asturias, está dada por el caballero Antonio de Lalaing, señor de Montigny, quien en 1502, de camino para Santiago, señala que el 25 de Enero, viernes, se alojaron en San Salvador de Oviedo, capital de Asturias, de la que, a distancia de dos leguas hay minas de cristal (de roca) y a cuatro leguas hay minas de carbón de piedra (7). Lo anterior indica claramente que bien alguien le informó sobre su existencia, o de propio visu denotó la presencia de vetas carboníferas; en todo caso su testimonio atestigua la existencia conocida de las mismas.
La primera nota al respecto es la concesión, merced, de explotación, en 1512 (18/1) de un minero de hierro y otros metales, sito en Avilés, al repostero de Cámara de S.M., Pedro de Porras (8). Años más tarde aparece una nueva referencia asturiana con la RC. de 31/3/1525, por la que se hace merced de juro al gran canciller Mercurino de Gattinara, “de los mineros de oro, plata, hierro, cobre, latón, azul, azogue, bermellón, alumbre, cardenillo y otros metales del reino de Galicia y Principado de Asturias en Oviedo, pagando la décima parte a S.M.”. Derivación de la misma causa serán diversos documentos, suscritos un cuarto de siglo después, para resolver diversas causas generadas por el uso de esta prebenda, al fallecimiento de Gattinara.


(5) La mayoría de los tratadistas del tema utilizan como documento de trabajo el libro de Tomás González (1832). Yo mismo, en Septiembre de 2008, realicé la lectura y acotación del mismo. Siguiendo a Luis Adaro Ruiz, se desprende que el tomo I, de “Datos y documentos…” recogió el material propio de la recopilación de González, cuyo libro obraba en su biblioteca: Sin embargo, en el tomo III, aparecen diversas entradas referidas a la cuestión, que señalan claramente su trabajo de investigación en el archivo de Simancas. El resto de los autores, exceptuando el desconocido escrito de “Minas antiguas de Asturias y León” quien parece haber recogido la documentación aportada del propio archivo -“Antecedentes de concesiones mineras en Asturias y León, durante los siglos XV, XVI y XVII, tomados de documentos existentes en al Archivo de Simancas”- se nutren del citado Tomás González o de referencias recogidas en otros autores; de ahí la reiteración que se produce de algunos errores.

(6) Dice Casariego (1974, Pág. 107): “La noticia más antigua que he podido pesquisar relativa al carbón asturiano data de fines del siglo XV. Por estas fechas el fraile carmelita Fray Agustín Moreno (sic), del convento de Valladolid, descubrió y hasta parece ser que benefició, un yacimiento superficial en el lugar de Arancés, en el concejo de Castrillón”. Sobre la cuestión señala que la versión está recogida en Aramburu y otros autores, que cita en una nota. Aramburu en su Monografía de Asturias (Colección Biblioteca Histórica Asturiana, edición 1989, Pág. 201), trata el tema del siguiente modo: “Refiérese que a fines del siglo XV, Fr. Agustín Montero, de la Orden de los Carmelitas de Valladolid, descubrió una mina en Arancés, Castrillón, y cargó por mandato del rey dos navíos para Portugal, unido entonces a España”. El propio texto de Aramburu resalta el error: Portugal y España estuvieron unidos a partir de 1581, fecha en que las cortes portuguesas reconocieron a Felipe II como rey de Portugal; es decir, Aramburu se confundió en un siglo al datar el hecho que, por otro lado, coincide, como se señala en el texto, con los descubrimientos de Agustín Montero.

(7) Recogido de Casariego (1974), Pág. 107 y 108. Igualmente en Mases (2001) TI. Pág. 9 y 10 y T. III Pág. 1275.

 (8) Recogido de Maffei - Rua Figueroa (1871). T II. Pág. 397 y también Adaro (1973). Pag.3 y Adaro (1989). Pág. 24.

viernes, 9 de febrero de 2018

CRÓNICA DE TIEMPOS OSCUROS por Luis Jesús Llaneza González (2)



Al cese de las explotaciones mineras romanas en Asturias, seguirá un largo periodo, superior a diez siglos, en el que la práctica ausencia de muestras arqueológicas inclinan a creer que tanto visigodos como árabes prestaron escasa atención a la extracción de minerales en nuestra región. Completa este criterio algunos textos referidos al tema general en la península y la práctica ausencia de legislación concordante con la cuestión considerada. Al respecto reseñar la rotunda afirmación de Alonso Carrillo (1) - “De los godos no he leído que trabajasen minas”- o la inexistencia de disposiciones que consideren aspectos relacionados con la minería en la “Lex Visigothorum”. La primera normativa sobre minas la encontramos en el “Código de las Siete Partidas” conjunto de leyes compiladas por orden de Alfonso X El Sabio, en el que se declaran las minas como pertenecientes a la Corona (2). Alfonso XI, en las cortes de Alcalá de 1348, disponía que “nadie sino los que para ello tuvieran privilegio real pudieran descubrir ni beneficiar ninguna mina de oro, plata, plomo, ni otro metal cualquiera que fuese” (3). Cuatro décadas después , Juan I, en las cortes de Briviesca (1387), determina las condiciones generales en que se puede desarrollar la actividad minera. Recogemos el texto: “Porque somos informados que estos nuestros reinos, son abastados y ricos de mineros: ordenamos y mandamos que todos y cualquier persona de nuestros reinos puedan buscar y cavar en sus propias tierras y heredades minerales de oro y plata y de azogue y de estaño y de piedras y de otros metales; y que los puedan  otrosí, buscar y cavar en otros cualquier lugares,  no haciendo perjuicio unos a otros en los cavar y buscar, faciéndolo con licencia de sus dueños; y cualquiera que los dichos mineros fallase que lo que de ellos se sacase se parta en esta guisa:  lo primero, que se entregue y pague dello el que lo sacase, en toda costa que hiciese en lo sacar y cavar; y en lo que quedase sacada la dicha costa, que sea la tercia parte para el que lo sacase, y las otras dos partes para Nos” (4). Esta normativa permite a cualquier persona descubrir y laborar, “cavar”, cualquier yacimiento sobre fundo propio, o ajeno de acuerdo con su dueño, mas habrá que abonar al Rey dos terceras partes del beneficio obtenido en la explotación minera. No existe constancia, testimonio alguno de que esta reglamentación se hubiese aplicado en la región.

(1). Alonso Carrillo (1624). Pág. 51.
(2). Recogido de Fernández Lorenzo. (1989). Pág. 13.
(3). Recogido de Luque y G. Claverol. (2006). Pág. 24.

(4). Recogido del artículo “Minas antiguas de Asturias y León”. (RIMA, nº 8, 1/9/1915. Pág. 141 a 145 ai), de autor desconocido pero lógicamente atribuible a Ignacio Patac.

miércoles, 7 de febrero de 2018

7-9 Febrero. Exposición en Oviedo


Mi amiga Maite, Presidenta de GRUCOMI, me ha enviado el cartel anunciador del evento:

Buenas,

El GRUCOMI ha montado una exposición en la Escuela de Minas de Oviedo.
Podrá visitarse hasta el viernes 9 de marzo.

El miércoles, a las 13 horas, recibirá la visita del Rector de  la Universidad, quedando de esa manera inaugurada.

Nos agradaría mucho que la visitarás.

Más información en nuestro blog.

Un saludo, 

A la hora que redacto este comentario, por la ventana contemplo los incesantes copos de nieve, que lentamente hacen desaparecer el verde de la pradera. Es difícil describir la belleza del espectáculo natural. La climatología en el día de hoy es muy adversa. Esperemos que de un resquicio, antes de la clausura el día 9, para poder acercarme a al Escuela de Minas en la capital del Principado y ver la exposición.

Gracias Maite.

martes, 6 de febrero de 2018

«Queda mucho por hacer para divulgar el patrimonio industrial»


Plácido García Pérez, consultando un ejemplar de LA VOZ que informaba sobre la Inespal. / MARIETA

Plácido García Pérez, promotor del Grupo SIGMA: «Igual que se ha editado la ruta Jacobea, se debería elaborar un itinerario por la industria de la comarca»

Diario "El Comercio"
FERNANDO DEL BUSTOavilés.
Domingo, 4 febrero 2018, 02:17

Plácido García Pérez no sabe lo que significa el descanso. Después de un intensa vida profesional en Alcoa, ya desde la época de Inespal, este ingeniero de minas se doctoró hace dos años analizando el desarrollo tecnológico y, en la actualidad, es uno de los veinte integrantes del Grupo SIGMA. Se trata de un colectivo multidisciplinar para investigar y divulgar el patrimonio industrial metalúrgico de Asturias. No sólo se trata de conocer la historia sino que también puede ser un motor económico por la capacidad de atracción del turismo.
-¿Qué es el grupo SIGMA?
-Estamos comenzando y aún no existe una estructura organizada. Nuestro objetivo es la investigación del patrimonio industrial de Asturias. Queremos seguir la senda marcada en su día por el Grupo Investigación Minero o el Incuna.
-¿Quienes lo integran?
-Estamos unas veinte personas. Es multidisciplinar: encuentras estudiantes de doctorado, maestros, ingenieros de minas... Somos de Avilés, Gijón y Mieres, básicamente.
-¿Cómo se incorpora?
-En enero del 16 leí mi tesis doctoral sobre la historia de la tecnología. Participas en congresos, tratas de divulgar y ahí coincidí con otras personas con unos intereses similares y decidimos crear SIGMA.
-En el caso de Avilés, ¿el achatarramiento de la antigua Ensidesa fue una oportunidad perdida para el patrimonio industrial, estamos a tiempo, debemos hacer arqueología?
-Descarte el término arqueología. En Historia es una época muy diferente, en la que no hay documentos. Y aquí tenemos todos. Pero hay muchas cosas por hacer.
-¿Por donde se empezaría en Avilés?
-En términos de la Unión Europea, Avilés es un punto de anclaje para la historia de la producción de metales básicos como el acero y el zinc. Su papel es clave en los últimos cincuenta años, pero no solo eso. El patrimonio industrial tiene una historia de doscientos años. No debemos enfocarnos solo hacia la metalurgia. Existen otras conexiones.
-Como el caso de Arnao.
-Se ha recuperado la mina, que es un icono para la comarca de Avilés. Está muy bien documentada y musealizada la historia de la minería del carbón. Sin embargo, veinte años después de iniciar la explotación de carbón comienza la producción de zinc. Todo eso está pendiente de musealizar. La historia minera de Arnao está muy bien estudiada, pero no tanto su historia metalúrgica.
-¿Un campo para investigar?
-José Ramón García, el director del Museo Marítimo de Luanco, es autor de una monografía muy completa sobre la historia de Asturiana de Zinc. Y hay muchas ponencias en congresos. Siempre existe campo para investigar, depende de lo que quieras profundizar.
-¿Se perdió una oportunidad con el patrimonio de Ensidesa?
-Se pueden hacer muchas cosas para divulgar. Tienes el ejemplo del burro del Horno Alto Número 1. Está olvidado de la mano de Dios en una glorieta del Parque Empresarial. Ni el Club Popular de Cultura de Llaranes ni la Concejalía de Cultura ni el Museo de Avilés se han preocupado por él, aunque los tres hayan hecho cosas por el patrimonio. Es un vestigio industrial que no se cita.
-El burro se conservó porque no se podía destruir. ¿Es una metáfora del patrimonio industrial?
-Otros dicen que fue por error. Aunque también he oído eso. Lo importante es que existe un patrimonio que no se conoce. Y el burro es el único vestigio que queda en Avilés de cuarto horno alto. Hagamos una ruta por el patrimonio industrial de igual manera que se promociona el Camino de Santiago. Hoy en día a un turista le pones unas gafas virtuales y ven un horno alto, pero aquí pueden ver un resto real y ni se habla de él.
-¿Cómo sería esa ruta?
-La ría de Avilés es el eje vertebrador de la industria. Se podría definir desde Zeluán hasta Nubledo y ahí a San Juan. Tan sólo quedaría documentar y señalar los elementos de interés. Editar un folleto sería muy sencillito, igual que se ha indicado la ruta del Jacobeo en Avilés.
-¿Hay que aprovechar la oportunidad que representa el cierre de baterías de cok?
-Las oportunidades hay que aprovecharlas siempre. Pero no hay que desperdiciar el dinero. La opción de conservar es interesante. Hay que tener cuidado y no pensar sólo en un museo que, al final, por falta de recursos, se convierta en un centro de interpretación.
-¿Existe posibilidad de un turismo interesado en el patrimonio industrial?
-El patrimonio industrial es cultura, es como el patrimonio histórico, del que nadie duda que sea cultura. Existe esa posibilidad y en España hay territorios más avanzados como el País Vasco y Cataluña. Asturias apuesta por atraer turismo con su patrimonio natural, que es impresionante. Para aprovechar el patrimonio industrial para atraer el turismo se debe combinar con otros recursos como la gastronomía.
-¿Qué se debe enseñar al turista interesado en el patrimonio industrial?
-Como grupo de investigación, en SIGMA estamos más interesados en la historia y la divulgación que el turismo. Primero hay que convencerle de que la industria es cultura.
-¿La red de museos que existe no ayuda: Os Texois, el Museo Minero, Arnao...?
-Os Texois muy interesante, pero no es industria puramente, es artesanía. Ambas se solapan en el siglo XX. Es importante clasificar bien los recursos. Os Texois es etnografía, no industria.
-Repito sin Os Texois.
-Los museos existentes hacen un gran trabajo, pero no trabajan en red, como sucede en el País Vasco o Cataluña. Es cierto que no nos podemos comparar por las diferencias que existen. Tenemos muchos museos: de la industria del vino en Cangas del Narcea, de la Leche, del Agua, la Siderurgia... Los recursos que hay son suficientes, pero la administración regional debería tejer esa colaboración. Queda mucho por hacer para divulgar el patrimonio industrial.
-Antes hablaba de una ruta industrial en Avilés, ¿cabe en Asturias?
-Es imprescindible. Y también en España. Es algo similar al Camino de Santiago, sólo que con el patrimonio industrial no ha existido un interés por parte de los gobiernos. De la misma manera que con la ruta Jacobea se podrían señalar diferentes subrutas. Porque tenemos la industria metalúrgica, pero también la industria lechera... Tan sólo es necesario que exista voluntad.

lunes, 5 de febrero de 2018

CRÓNICA DE TIEMPOS OSCUROS por Luis Jesús Llaneza González (1)



Este trabajo, por cortesía de L.J.LL.G, lo he preparado para publicarlo en el blog en seis entregas, comenzando por la bibliografía, fundamental para tener una base documental de los textos.

BIBLIOGRAFÍA
Adaro Ruiz, Luis. (1973). De la antigua minería asturiana. (Prólogo y Bibliografía Minera y Geológica Asturiana, con algunas notas sobre el desarrollo industrial de la Provincia). Luarca.
Adaro Ruiz, Luis. (1989). Datos y documentos para una historia mineral e industrial de Asturias. Tomo III. Gijón.
Carrillo Laso, Alonso. (1624). De las antiguas minas de España. Córdoba. (Última edición facsímil de 1992, publicada por el Consejo General de Ingenieros Técnicos de Minas de España).
Casariego, J. E. (1974). El Marqués de Sargadelos o Los comienzos del industrialismo capitalista de España. Oviedo. (Utilizo la segunda edición que incrementa y corrige el texto de la primera, editada en 1950.)
Fernández Lorenzo, Guillermo. (1989). Apuntes para una posible historia de la minería asturiana. Especial referencia a Aller y Mieres. Mieres.
González, Tomás. (1832). Registro y relación general de la Corona de Castilla. 2 Tomos. Madrid.
Luque Cabal, Carlos y Gutiérrez Claverol, Manuel. (2006).  La minería de mercurio en Asturias. Rasgos históricos. Oviedo.
Maffei, Eugenio y Rua Figueroa, Ramón. (1871). Apuntes para una Biblioteca Española de libros, folletos y artículos, impresos y manuscritos, relativos al conocimiento y explotación de las riquezas minerales y a las ciencias auxiliares. 2 Tomos. Madrid.
Mañana, Ramón y otros naturales de Carbayín. (2000). Carbayín. 1615-1883. Interpretación sobre el terreno de las fuentes documentales de la primera minería hullera. Sin localidad de edición.
Mases, José Antonio. (2001). Asturias vista por viajeros románticos extranjeros y otros visitantes y cronistas famosos. Siglo XV al XX. 3 Volúmenes. Oviedo.

Vigil Álvarez, Fausto. (1954). La minería en Siero. Oviedo. (Boletín del Instituto de Estudios Asturianos, número 22).

jueves, 1 de febrero de 2018

12+1 "piezones"











Manfred Stutzer ha publicado en su facebook las fotos de estas lámparas de mina, a las que llamo habitualmente piezones, para poner de manifiesto su rareza y poner en alerta a quien tenga la suerte de que una de estas lámparas llega a sus manos.

Generalmente son pocas las que se fabricaron. Llego a reconocer a primera vista a la pareja de lámparas de fabricación francesa Fumat  y otras dos fabricadas por Cosset Dubrulle; las lámparas alemanas Blende; la lámpara Davy firmada con chapa; el candil de sapo, rave, de ocho vértices o el candil de latón con adornos en los que destaca el emblema minero...

Gracias Manfred.


martes, 23 de enero de 2018

Seguimos...



Plácido Gracía Pérez, en la actualidad en funciones, será el Presidente del Grupo Sigma cuando se finalicen todos los trámites burocráticos iniciados.

Hoy publica en el diario La Voz de Avilés un artículo sobre el turismo industrial. Pone de manifiesto que SIGMA tiene mucho trabajo por delante.


domingo, 21 de enero de 2018

Investigación y difusión del patrimonio minero e industrial en Asturias: Grupo Sigma



El pasado martes en Oviedo asistí a la presentación del libro El comienzo de la actividad siderúrgica en Asturias, 1945-1950: un lustro para la historia regional, realizada por Luis Jesús Llaneza Gónzalez, amigo al que como sabéis los lectores habituales del blog, le he pedido colaboración para ampliar la temática del blog.
(http://lucesenlasminas.blogspot.com.es/2018/01/presentacion-de-libro-y-conferencia.html).

Por primera vez hablaré del Grupo Sigma, del que formaré parte como vocal y que espero se convierta en referencia frecuente de mis comentarios, de alguno de sus miembros o colaboradores. 

Por primera vez Luis Jesús se refirió en un acto público a este nuevo colectivo:

La historia de la industrialización asturiana ha sido realizada, en su mayor parte, bajo criterios económico-financieros y sociales. En la elaboración de la misma se ha dado escasa participación al papel jugado por la técnica y no se ha considerado la decisiva importancia que la correcta elección y utilización de los conocimientos científicos y medios técnicos existentes determinaban. Tal parece como si las cosas se realizasen de modo automático, de una única forma, sin elección de los medios más adecuados y del modo óptimo de ejecutar cualquier tarea.
         No es momento de analizar la causa de este hecho, atribuible a nuestro retraso en el acceso a procesos de industrialización más la falta de la aportación de la técnica al trípode de la historia de la industrialización deja a esta “coja” y determina que muchas de las valoraciones e interpretaciones de este periodo de nuestra historia padezcan de determinados sesgos y, en algunos casos, carezcan de valor. Este criterio adquiere especial importancia en el ámbito histórico en que se inicia la industrialización en Asturias, tiempo en el que la labor del técnico es particularmente importante, al tener que suplir con su eficiencia profesional las carencias de todo orden, en particular humanas, que se presentan en el desarrollo de su trabajo.
         La detección continuada de la ausencia de soporte científico-técnico en el análisis histórico de la industrialización asturiana, la escasa presencia de estudios sobre las instalaciones utilizadas y la maquinaria y herramental empleadas en los mismos; la concreción de los trabajos y la disección de los oficios desarrollados en las diversas actividades son carencias que es preciso subsanar.
         Todo ello ha impelido a un grupo de técnicos y profesionales de diversas áreas del conocimiento a constituir, el mes pasado, un grupo de trabajo, “Σ“, suma,  que dedique atención y esfuerzo, en aportaciones colectivas, a estudiar y analizar cuestiones y problemas generados por el desarrollo de las actividades metalúrgica, siderúrgica y mineras en el ámbito regional y en el marco histórico considerado. Como muestra del trabajo a realizar, señalo algunas de las cuestiones planteadas y que serán motivo, con total seguridad, de estudio próximo:
-         Elaboración de carbón vegetal y cok en tierra. Primeros hornos en Asturias.
-         El “burro” (el lobo) de la Astur-Mining: causas y efectos.
-         Métodos e instrumental para la mejora del rendimiento de los hornos-altos en la Asturias del siglo XIX.
-         Catalogación y análisis de los trabajos y oficios de la minería del carbón. Su evolución en el tiempo.
-         Introducción de la lámpara minera en Asturias. Razones que la motivaron.
-    Otros...

         Esta contribución, con sus aportaciones al conocimiento y difusión de los diversos temas objeto de estudio y la puesta en valor de elementos patrimoniales olvidados o no considerados hasta el momento, servirá para el reconocimiento de nuestro patrimonio industrial, una de las fuentes más interesantes para el rendimiento económico futuro, lo que obliga a conservar, proteger e impulsar todas las actividades relacionadas con el mismo.
         El colectivo está abierto a todas aquellas personas que deseen participar en esta benemérita tarea, efectuada sin ningún ánimo de lucro.

Si encuentras algo interesante en este nuevo proyecto, si crees que puedes aportar conocimientos o ideas, si te sientes con ánimo y ganas de formar parte del colectivo desde sus inicios, bastará con que nos hagas llegar los datos que figuran en la ficha adjunta.


  

jueves, 18 de enero de 2018

10-11 Marzo en Roche La Molière (Francia)


René Mounier y Michel Chaumarat me han enviado el cartel anunciador de este evento para el segundo fin de semana de Marzo.

A ambos les agradezco la información. Como en años anteriores, estoy cenvencido que será una buena oportunidad para poder ver y estudiar numerosos piezones que siempre aparecen en esta Bourse y les deseo el mayor de los éxitos.

Espero poder mostrar, como en años anteriores, bellas imágenes sobre las numerosas lámparas que se exponen, expositores y público.